• OCA | News

Alejandro Santana: REPATRIMENTO Exposición retrospectiva / Galería Nacional de Bellas Artes / 2021

"El arte es un enlace entre lo conocido: la historia, y lo desconocido: el futuro. Expresando ambas realidades simultáneamente. Constituyendo el presente en mi vida, la pintura me revela lo invisible y así, abre las ventanas de mí ser".

Alejandro Santana / “Espíritu Terrenal “ / 2020 / óleo sobre lino belga / 64" x 78" Pulg.

Mi arte se posiciona entre estas dos vertientes: lo que el mundo me ofrece y lo que yo le ofrezco al mundo; conjugado en el enigma visual.

Las tradiciones estéticas, la historia del arte, el academicismo, son esencias irrevocables que dentro de mi praxis artística ocupan un territorio continuamente en un flujo, en movimiento, en interrogante. La oposición y la ruptura son fuerzas aledañas a mi producción pictórica.

Reconocer el “accidente” plástico, el giro intelectual, la sorpresiva nota discordante es siempre digna de atención y respeto. Revelando en mi obra áreas imperceptibles, de tanto mi alma, como de mi psicología.

Estas revelaciones únicamente toman cuerpo en mi obra artística.

Influencias e interrogantes filosóficas, sociológicas, culturales y sociopolíticas son la fuente de mi actual producción. Mi repatriación, después de toda una vida en el extranjero, ha sido propiciada por mi búsqueda perenne de renacer.

Alejandro Santana.



Alejandro Santana / “ Espíritu del Fuego “ / 2020 / óleo sobre lino belga / 64" x 78" Pulg.

El “Repatrimento” de Alejandro Santana

Marianne de Tolentino / Directora de la Galería Nacional de Bellas Artes

ADCA /AICA / Febrero 26, 2021 / OCA|News / Nacional


De nuevo con nosotros y para siempre, -esperamos-, Alejandro Santana encarna el acontecer fundamental de la creación en su obra conjunta, recorriendo un itinerario,que va de la representación real –incluyendo el diseño arquitectónico- al puro acto de pintar, en toques, vibraciones, impactos, donde el contorno va desapareciendo ante la expresión interior. La introspección aquí asciende en experimentación, tan espontánea como irrefrenable.

El transmite un mundo palpitante, inasible en su totalidad y sucesión de gestos pictóricos. Nos dejamos llevar por esos ritmos y movimientos cromáticos: cuando Alejandro olvida la forma -voluntariamente-, pronto la reencuentra, evocando siempre la naturaleza y el clima tropicales, vale decir dominicanos… Además, el artista da a la pintura una curiosa dimensión de tiempo que fluye en pinceladas, y lo expresa en palabras: “Constituyendo el presente en mi vida, la pintura me revela lo invisible y así, abre las ventanas de mi ser”.

Invisible y visible, cada cuadro transmite variaciones íntimas, a veces sepultadas en la memoria por el presente, y los estremecimientos resultantes comunican una vitalidad intensa, hasta el punto de que el espectador siente una suerte de vértigo,cuando prolonga la mirada a esos espacios , espejos y espasmos de la pintura.

Es además una obra iluminada, no solo por esa vida interior en el sentido físico y perceptivo . La luz, que puede ser fulgurante hasta el incendio en sus “Errantes de fuego”, anima el cuadro, generando vibraciones como si Alejandro pintara al aire libre. Pero, a diferencia de los impresionistas, su paleta relaciona el cromatismo con una atmósfera inmutable, definida geográficamente, el Caribe. Hasta se apodera de una luz brillante, susceptible de anular el color, y luego pasa a matices trémulos o gamas amortiguadas. Aquí, las tinieblas absolutas no existen.

Ahora bien, si todas esas mutaciones se rigen emocionalmente, ello no impide que una segunda emoción culmine… en un cambio sustancial. El extraordinario oficio del artista, su dominio de los medios que se ha manifestado muy temprano –casi en su adolescencia- le permite fijar esos estados sicológicos en pinturas y dibujos técnicamente incuestionables, de una limpidez absoluta en cualquier medio, material y soporte. Los críticos por cierto han destacado esta volubilidad que hace tan especial la obra de Alejandro Santana.

Compromiso estético

El compromiso estético de Alejandro Santana ha sido plural y permanente, en los aspectos de estilo, contenido y forma. Al través de los períodos y secuencias, color, trazo, espacio, materia se han sumado en composiciones poderosas y palpitantes, cual fuese su tamaño, procediendo hacia el expresionismo, fantástico y contundente, con igual dominio que el lirismo de una belleza extraña –“lo bello es siempre extraño”,dijo Edgar Poe-, simbiosis de abstracción y figuración.

Así , Alejandro “repatria” y reparte, su trópico, según las obras transferido más a la figuración o a la abstracción. Pensamos la serie de las Vanités. Pero estas máscaras, calaveras y guantes de boxeo (¡¡¡!!!), originalmente paletas desechadas y recicladas,son una versión totalmente contemporánea de las seculares representaciones de lo mortal y pasajero, predicando ”Vanidad , todo es vanidad”, según las Santas Escrituras.

En últimas obras de gran tamaño, así Espíritu natural, Espíritu fluvial o Errantes de Fuego, los espacios ponen de manifiesto que ha sido una investigación de alcance excepcional en el arte dominicano, cual sea el tema, la neo-figuración o la neoabstracción: ¡siempre Alexandro humaniza el ambiente! en cuadros cimeros, y ,si lo siente así, lleva lo humano hasta un minimalismo, aunque siempre perceptible! ...

Al igual que otros prejuicios mal fundados, el artista ha abolido el frecuente menosprecio del retorno al paisaje en la pintura contemporánea. Sus espacios palpitan en un estallido de tonalidades mezcladas, toques texturizados , veladuras diluidas. Eleva el homenaje a la naturaleza al caudal de la inspiración pura: la búsqueda y el oficio de Alejandro Santana han elaborado su propia regla de oro.

Estos cuadros recientes –del 2020 aun-, especiales y espectaculares, son casi lienzos morales . Las huellas de la tierra dominicana renacen en la magnificencia de la naturaleza tropical, aquí un clímax del radiante paisajismo que incluye cielo, mar y palma...

Al imperar el paisaje, de dimensiones impresionantes, puro color, pura partitura visual, Alejandro como siempre, sobrepasa la transferencia pictórica de lo conocido, y su metáfora de la naturaleza se vuelve visión lírica y espejismo, movimiento de relámpagos o de cámara lenta. Una pincelada, increíblemente variada, ges