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SCHERESADE GARCÍA

Neobarroquismo del otro lado del Atlántico

Entrevista por: Paula Gómez / Marzo, 2020 / OCA|News 5 / Nacional /Internacional

Representada por la prestigiosa Galería Praxis, su obra se presenta en prestigiosas galerías internacionales: Smithsonian | American Art Museum | Art Museum of the Americas | Museo del Barrio | Destacados Centros culturales de arte.

Represented by the prestigious Praxis Gallery, her work is presented in prestigious international galleries: Smithsonian | American Art Museum | Art Museum of the Americas | Neighborhood Museum | Outstanding cultural art centers.

INTRODUCCIÓN A LA ENTREVISTA


Investigando la trayectoria de la artista Scherezade García, podemos confirmar el destacado ritmo con el que, a lo largo de sus 30 años de producción artística en los Estados Unidos, ha logrado conquistar un
espacio importante dentro del sistema del arte norteamericano. Nos referimos no solamente a nivel de mercado de arte, considerando que Scherezade García es representada por la prestigiosa Galería Praxis, sino también, en el plano institucional, pues importantes instituciones artísticas han expuesto sus obras y éstas forman parte de sus colecciones. Museos como el Smithsonian American Art Museum, Art Museum of the Americas, Museo del Barrio y centros culturales de diversos estados, espacios de arte de destacadas universidades y colecciones privadas internacionales de primera categoría poseen sus obras y han presentado exposiciones individuales que han sido reseñadas en la prensa norteamericana y elogiadas por la crítica de arte.


Paula G. | ¿Cómo entiendes que esa necesidad de conocer otras naciones, la curiosidad por conocer otras culturas ha influido en tu obra?


Scherezade G. | Esa curiosidad de niña no ha desaparecido en mí y se hace cada vez más sólida en relación a mi discurso visual de políticas de inclusión. La política de inclusión tan vital en mi obra tiene como referencia mi “caribeñidad” y
mi vida en New York. Esta experiencia/teoría de “inclusividad” empecé a ponerla en práctica casi sin darme cuenta. Tan pronto me gradué de Parsons
y decidí quedarme en New York, mi práctica se volvió “un pie aquí y un pie allá”, continuando con mi práctica interdisciplinaria; trabajé por más de 5 años como “artista en residencia” de la casa de diseño de Carlos Falchi, una “Couture house”, donde tuve la oportunidad de desarrollar mis proyectos de diseños textiles, de trabajar en equipo con impresores y mercadeo técnicos de Europa y de Japón. Cada vez más en el transcurso de los años noventa, me sentía que finalmente pertenecía a una comunidad cuyo esencia era “plural/doble/híbrida” y cuyas conversaciones y alianzas empezaban a redefinir nuevas geografías.

 

Paula G. | Entonces, ese pertenecer a varias culturas, al ser de aquí y de allá era esa parte de tu esencia sincrética y mestiza que se manifiesta profundamente en tu cuerpo de trabajo. Estabas literalmente en “tus aguas” cuando irrumpe el fenómeno de la globalización.

 

Scherezade G. | La globalización empezó a formar parte de la conversación a todos los niveles...mientras tanto y en mi caso, la experiencia de ser de varios lugares, de sentirme inmersa en una cotidianidad de un “melting pot”, de ser caribeña y por consiguiente venir del primer “melting pot” en las Américas mi vida/obra estaba en constante tránsito, en fluidez y en celebración de los más surrealistas de los encuentros. En los noventas, se crearon nuevas Bienales alrededor el mundo, al igual que Colectivos; los artistas se presentaban como embajadores culturales (¡como debe ser!!) y tenían un espíritu transnacional muy excitante, pero también provocó la oposición de grupos muy reaccionarios y divisivos. Ese tiempo me ayudó a fomentar la plataforma de tener presencia, tanto en mi país natal, como en los Estados Unidos.
También, me favoreció el hecho de que estuve envuelta en las artes desde muy joven y formaba parte de grupos que estaban emergiendo en Santo Domingo y a la vez que, en New York, ocurriendo una revolución cultural donde el multiculturalismo estaba en apogeo.


Paula G. | En ese sentido, ¿tuviste una aceptación rápida en el medio artístico newyorkino?


Scherezade G. | Es importante notar que no todo ocurrió sin obstáculos, y sin las críticas, ambos, elementos importantes para cimentar a la vez una serie de valores que a mi entender eran vitales para la clase de práctica artística que yo quería y logré llevar. Por ejemplo, el “multiculturalismo” se trataba como una tendencia, especialmente fuera de New York, porque esta ciudad es realmente un universo aparte del resto de los Estados Unidos, y en dichos movimientos se hacía más obvio. El multiculturalismo es algo que se vive día a día en NYC, pero en el resto del país se trataba como un “fenómeno” nuevo...mostrando cuán divorciados están los norteamericanos de su propia historia.
Con otro sabor, pero básicamente lo mismo...En el Caribe se vivía un movimiento donde los artistas se sentían en conexión con el resto del Caribe y con un imperio norteamericano muy presente en el día a día, ¡la isla extendida! Doble nacionalidad, patriotismo, lealtad...sancocho de discusión a diario, juntos y en contradicción con una educación totalmente Macondiana. Otros sectores que castigaban ese espíritu de cuestionamiento, de exploración, y que consideraban un discurso “dominicano” estático y que creaban fronteras, y condenaban el cosmopolitismo natural del archipiélago caribeño. Todos esos factores y muchos más que se me escapan de esta conversación definieron y siguen definiendo mi camino.


Paula G. | Repasando a tu currículum constatamos que ya viviendo en New York, tuviste una temprana inserción de manera simultánea en el circuito del arte de New York y de Santo Domingo. ¿Estos son los arbores de tu praxis en la idea de la isla extendida?.


Scherezade G. | En 1992, empecé a ser parte de exhibiciones importantes en USA, y en 1993, fui parte de una colectiva en Casa Ossaye junto a Germán Pérez e Iliana Emilia García. En el 1994, tuve mi primera exhibición individual en la “Galería de arte Nouveau”, y continué mi otra individual en 1995 en el Museo de Arte Moderno. En 1996, me empieza a representar la galería norteamericana “Mary Anthony Gallery” en Soho. En el 1997, me representa también en Soho, la galería “Leonora Vega” y, en 1998 me representa en Santo Domingo la Galería “Último Arte”. Mis conversaciones y comunidad artística también eran transatlánticas: De E. Carmen Ramos, Yasmin Ramírez, Deborah Cullen, Rocío Aranda
investigando la trayectoria de la artista Scherezade García, podemos confirmar el destacado ritmo con el que, a lo largo de sus 30 años de producción artística en los Estados Unidos, ha logrado conquistar un espacio importante dentro del sistema del arte norteamericano. Nos referimos no solamente a nivel de mercado de arte, considerando que Scherezade García es representada por la prestigiosa Galería Praxis, sino también, en el plano institucional, pues importantes instituciones artísticas han expuesto sus obras y éstas forman parte de sus colecciones. Museos como el Smithsonian American Art Museum, Art Museum of the Americas, Museo del Barrio y centros culturales de diversos estados, espacios de arte de destacadas universidades y colecciones privadas internacionales de primera categoría poseen sus obras y han presentado exposiciones individuales que han sido reseñadas en la prensa norteamericana y elogiadas por la crítica de arte.


Paula G. | Iniciemos con lo más actual, ¿cómo fue el ritmo de finales del 2019, e inicios del 2020? ¿Si alguien viaja a los Estados Unidos por estas fechas, puede visitar alguna exhibición en la que estén tus obras?
 

Scherezade G. | El 2019 y en ocasión de la publicación del libro académico “Scherezade García: desde este lado del Atlántico”, que acompaña la exhibición “Visual Memory: ¡Home + ¡Place” en El Museo de Las Américas (AMA)
en Washington, DC., me he involucrado en un análisis que me ha llevado a mirar hacia atrás en mi trayectoria, lo cual me resulta interesantísimo,
al igual que agotador. Esta exhibición, que es una Mid-Career Survey de Iliana Emilia y yo, está abierta al público desde el 27 de septiembre pasado hasta el 8 de marzo de este año 2020, en Washington, DC. Se pueden ver obras seleccionadas por las curadoras Olga U. Herrera y Adriana Ospina, del Museo de Las Américas, que muestran nuestras trayectorias desde el principio de los años 90’s al presente.
Al mismo tiempo, presenté mi exhibición individual en la Galería Praxis, in Chelsea (NYC) titulada “Stories of Wonder”, entre los meses de septiembre y noviembre pasados. Participé en dos exhibiciones importantes: “At Sea” en la Dorsky Gallery/Curatorial Programs (Sept 29, 2019-Dic 8, 2020) y “Pasado y Presente: Art After The Young Lords” en The Losaida Cultural Center (NYC) junio- nov 2019. También, se puede visitar en Miami, la exhibición “Kingdom of This World, Reimagined”, que se presenta actualmente en The Haitian Cultural Arts Alliance y que viajará a varios museos en los Estados Unidos.
 

Paula G. | Sumamente dinámico tu último trimestre, siguiendo en la misma línea ¿cómo calificarías la manera en que te has insertado en el sistema artístico norteamericano?
 

Scherezade G. | Mirando hacia los inicios, pienso que muchas decisiones y jugadas del destino están tan cerca de mí, que no las tomo en cuenta, pues a Paula Gómez, Sara Hermann, Porfirio Herrera, Nidia Serra, Marianne de Tolentino a Josefina Báez, Benjamín Ortiz, Leonora Vega, Antonio Zaya, entre muchos otros que se me escapan. Realmente, un pie aquí y un pie allá...y en el medio.
Paula G. | Sí, un panorama muy auspiciador, sin embargo, hace un momento hablaste de obstáculos. Podríamos contarnos sobre “la otra cara de la moneda” que viviste como artista en esos años.


Scherezade G. | En el medio de mucha producción y de hacer camino al andar como diría Serrat, también tuve experiencias donde mi obra fue excluida por razones políticas, desde que no venía de la nacionalidad caribeña del momento,
a como que las mujeres no hacen carreras importantes...o, a ser excluida de actividades por tener familia. Esas experiencias, aunque no las olvido, me fortalecieron para seguir con mi obra
y siempre crear plataformas de inclusión para
otros artistas y para las generaciones que vienen después de la mía. Es importante para mí compartir incluso cuando necesito distancia y soledad para crear.


Paula G. | Es notoria tu aceptación en las instituciones culturales, museísticas y universitarias norteamericanas, no únicamente participando, porque han adquirido tus obras, sino también como conferencista y docente, ¿Cuándo descubres tu vocación hacia la enseñanza?
 

Scherezade G. | Después del 2001, los eventos de Sept 11, cambiaron el mundo drásticamente y mi práctica se enfocó más hacia las instituciones artísticas y hacia la docencia. El Museo del Barrio bajo el leadership de Deborah Cullen creó un fondo y adquirió obras de artistas dominicanos en New York, mi relación con dicho museo data desde los años noventas, pero esa iniciativa estableció una relación mucho más sólida. Exhibiciones en The New Jersey Museum, varias exhibiciones en galerías, en universidades, participaciones en conferencias de arte alrededor de los Estados Unidos, presencia en varios paneles, inclusión de mi obra en el currículum de varias universidades norteamericanas, como Lehman College Art Gallery, Columbia University, NYU. La adquisición de mi obra por The Smithsonian Museum of American Art y El Museo de Las Américas. Así mismo, un sinnúmero de personas que también enriquecieron mi carrera y con su apoyo definieron los años de la misma que transcurre del 2000 a la actualidad.
Al igual que muchos de mis contemporáneos, cuyas prácticas artísticas son multidisciplinarias, mi carrera no tiene una plantilla y mi actitud desde el principio es ser totalmente democrática en cuanto a mi experiencia como diseñadora y como educadora. Para mí, todo entra en el mismo paquete, creando mi propio y único paisaje.


Empecé a ser invitada a paneles y discusiones, mi interés y curiosidad de compartir y aprender de otros artistas, escuchar otros puntos de vistas, fueron vitales para mi desarrollo como educadora. Como no le pongo división a mi trabajo docente y a mi práctica artística, cada oportunidad de enseñar, de desarrollar currículos, primero para “Studio-in-a-School” y luego para Parsons se convierten en proyectos en los que me envuelvo profundamente. Estoy muy interesada en las aulas donde se discute, se experimenta, se construye, se deconstruye, donde se pueden hacer análisis personales y colectivos, donde el aula –en sí- es una experiencia.
 

Paula G. | A mi entender, las ideas y conceptos que abordas en tu cuerpo de trabajo relacionados con una relectura de la historia, el poder, la política de inclusión y el colonialismo, enriquece el pensamiento visual contemporáneo sobre tópicos que, lejos de estar en el pasado, han trascendido en el tiempo y se encuentran latentes en la actualidad. El fenómeno migratorio y el sincretismo cultural sumado a las utopías contemporáneas de paraíso y libertad constituyen la columna vertebral de tu universo multidisciplinario. Con tu obra, expones al espectador a nuevos relatos y visiones, a diferentes e insospechadas narraciones alejadas de la historia oficial. ¿Es tu obra una reflexión sobre la posibilidad de dialogar con la historia?
 

Scherezade G. | Estoy fascinada con la experiencia de Las Américas y el cruce del Atlántico. Mi obra alude y tiene la intención de revelar los muchos encuentros culturales en curso que continuamente modelan y remodelan la forma en que vemos, percibimos y coloreamos a nuestra experiencia de este lado del Atlántico. Mi punto de vista se enfoca en la política de inclusión. La historia juega un papel central en mi práctica artística de “decodificar y deconstruir” narrativas visuales del poder. Me comprometo con la historia y la etnografía histórica para prestar mucha atención a las tradiciones, la transformación de las tradiciones, los métodos
y las agendas sociopolíticas dominantes para presentar visualmente otras voces que se han tratado de silenciar. A través de la deconstrucción, y yuxtaposición de símbolos de América, la construcción de una mitología de nacionalidad y libertad incrustados en la esclavitud y la opresión, pretendo entonces presentar los sìmbolos inesperados (pero eficientes) de resistencia a través de la mezcla de razas, y de un optimismo feroz, de una belleza indomable...incluso cuando se enfrenta al genocidio. La raza, la política del color (formal y conceptualmente) es esencial para mí. La figura de la canela es una constante en mi trabajo desde 1996. Mezclar todos los colores en una paleta es una acción inclusiva, el resultado de dicha actividad es el color canela. La nueva raza, representada por mi figura de canela siempre presente, establece la creación de una nueva estética trasplante, la apropiación y la transformación de las tradiciones. Además, la iconografía católica con mis guerreros / ángeles de raza mixta es mi forma de colonizar a los colonizadores...apropiándose, transformándome, creando nuevos íconos.
 

Paula G. | ¿Cuándo en algunas de tus obras haces referencia a la “autopista líquida”? ¿A qué exactamente haces alusión?
 

Scherezade G. | La vía, el Atlántico, este camino líquido azul y profundo- obstáculo que despierta mi imaginación. El mar azul representa la salida y la frontera. Mapea historias sobre libertad, esclavitud y supervivencia, lleva nuestro ADN y es una fuente interminable de historias, que evoluciona continuamente, recordándonos la fluidez de nuestra identidad, nuestra memoria colectiva. Resistencia a través de la belleza y la alegría.
Las Américas transformó nuestro mundo, creó nuevos valores, una nueva raza, redefinió el cristianismo y la geografía. En mi tradición neobarroca, con su inclusión de espíritu, navego entre la tragedia, la belleza, el carnaval y la divinidad.
 

Paula G. | Al analizar tu repertorio estético descubrimos que tu pintura es dibujística, es decir, el dibujo es esencial en tus trabajos, podemos sentirlo como una energía omnipresente.
 

Scherezade G. | Hay una supremacía del dibujo en mi obra, comienzo siempre a interpretar, a fabular mi mundo por medio del dibujo e, incluyó como dibujo mis notas escritas. Mis escritos son también dibujos, son representaciones gráficas
de mi pensamiento. Nunca contraigo matrimonio con ninguna técnica, desde dibujo, pintura, instalación, animación, escultura...las mezclo y a las “desmezclado” de manera medalaganaria. Mis dibujos que son mi esqueleto, como la pintura me funciona como los músculos siempre aluden a “movimiento” a “fluidez” y “energía”,
lo cual es la esencia de mi obra. Es un constante movimiento en seguimiento de una verdad, que se escapa constantemente, pues no es absoluta.
 

Paula G. | Abordas la creación artística desde un lenguaje multidisciplinario que trasciende las manifestaciones tradicionales para expandirte hacia el lenguaje fotográfico y de la imagen en movimiento. ¿Cómo se dió este proceso en tu obra?
 

Scherezade G. | En sintonía con mi discurso neo -barroco de este lado del Atlántico, donde a veces está tan soleado que todo se vuelve oscuro o totalmente blanco...una sinfonía de extremos que nos permite mil y una expresiones. Tomando todos esos elementos en cuenta, utilicé la instalación, escultura, pintura, fotografía y el video como medios a merced de un concepto o idea.


De la misma manera trabajo con la animación, el video y mis piezas fotográficas, donde creó nuevos escenarios. En la animación, busco mi fascinación de imágenes que se mueven y que en un mismo “marco” se vuelven diferentes. En la fotografía
con los escenarios, busco desafiar “la verdad” de la imagen fotográfica por medio de un libreto “disque planeado”, y digo “disque planeado”, pues toda obra en mi opinión tiene que tener “tensión” (formal y conceptual) para entonces desear armonía o libertad...y así evitar repetición o lo peor... Un capítulo cerrado.

INTRODUCTION TO THE INTERVIEW


Investigating the trajectory of the artist Scherezade García, we can confirm the outstanding rhythm with which, throughout her 30 years of artistic production in the United States, she has managed to conquer a important space within the North American art system. We refer not only to the art market level, considering that Scherezade García is represented by the prestigious Praxis Gallery, but also, at the institutional level, since important artistic institutions have exhibited her works and they are part of her collections. . Museums such as the Smithsonian American Art Museum, Art Museum of the Americas, Museo del Barrio and cultural centers from various states, art spaces from leading universities and top-notch international private collections have his works and have presented individual exhibitions that have been reviewed in the American press and praised by art critics.


Paula G. | How do you understand that this need to know other nations, the curiosity to know other cultures has influenced your work?

Scheherazade G. | That curiosity as a child has not disappeared in me and it is becoming more and more solid in relation to my visual discourse of inclusion policies. The policy of inclusion so vital in my work has as a reference my “Caribbeanness” and my life in New York. This experience / theory of “inclusivity” I started to put into practice almost without realizing it. As soon as I graduated from Parsons and I decided to stay in New York, my practice became “one foot here and one foot there”, continuing with my interdisciplinary practice; I worked for more than 5 years as an "artist in residence" at the design house of Carlos Falchi, a "Couture house", where I had the opportunity to develop my textile design projects, to work as a team with technical printers and marketing from Europe and from Japan. Increasingly over the course of the 1990s, I felt that I finally belonged to a community whose essence was “plural / double / hybrid” and whose conversations and alliances were beginning to redefine new geographies.


Paula G. |So, that belonging to various cultures, being from here and there was that part of your syncretic and mestizo essence that is deeply manifested in your body of work. You were literally in "your waters" when the phenomenon of globalization broke out.


Scheherazade G. | Globalization began to be part of the conversation at all levels ... meanwhile and in my case, the experience of being from various places, of feeling immersed in a daily life of a "melting pot", of being Caribbean and therefore Coming from the first “melting pot” in the Americas, my life / work was in constant transit, in fluidity and in celebration of the most surreal of encounters. In the nineties, new Biennials were created around the world, as well as Collectives; the artists presented themselves as cultural ambassadors (as they should be !!) and had a very exciting transnational spirit, but also provoked opposition from very reactionary and divisive groups. That time helped me to promote the platform to have a presence, both in my native country and in the United States.
Also, I was favored by the fact that I was involved in the arts from a very young age and was part of groups that were emerging in Santo Domingo and at the same time, in New York, a cultural revolution was taking place where multiculturalism was at its peak.

Paula G. | In that sense, did you have a quick acceptance in the New York artistic environment?


Scheherazade G. | It is important to note that not everything happened without obstacles, and without criticism, both important elements to cement at the same time a series of values ​​that in my opinion were vital for the kind of artistic practice that I wanted and managed to carry out. For example, "multiculturalism" was treated as a trend, especially outside of New York, because this city is really a universe apart from the rest of the United States, and in those movements it became more obvious. Multiculturalism is something that is experienced every day in NYC, but in the rest of the country it was treated as a new "phenomenon" ... showing how divorced Americans are from their own history.
With a different flavor, but basically the same ... In the Caribbean there was a movement where artists felt in connection with the rest of the Caribbean and with a North American empire very present on a daily basis, the extended island! Dual nationality, patriotism, loyalty ... daily discussion sancocho, together and in contradiction with a totally Macondian education. Other sectors that punished that spirit of questioning, exploration, and that considered a static "Dominican" discourse that created borders, and condemned the natural cosmopolitanism of the Caribbean archipelago. All those factors and many more that escape me from this conversation defined and continue to define my path.


Paula G. | Reviewing your curriculum we found that already living in New York, you had an early insertion simultaneously in the art circuit of New York and Santo Domingo. Are these the trees of your praxis in the idea of ​​the extended island?


Scheherazade G. | In 1992, I began to be part of important exhibitions in the USA, and in 1993, I was part of a collective at Casa Ossaye with Germán Pérez and Iliana Emilia García. In 1994, I had my first solo exhibition at the "Art Nouveau Gallery", and I continued my other solo in 1995 at the Museum of Modern Art. In 1996, the North American gallery "Mary Anthony Gallery" in Soho began to represent me. In 1997, the "Leonora Vega" gallery also represented me in Soho and, in 1998, the "Último Arte" Gallery represented me in Santo Domingo. My conversations and artistic community were also transatlantic: From E. Carmen Ramos, Yasmin Ramírez, Deborah Cullen, Rocío Aranda
Investigating the trajectory of the artist Scherezade García, we can confirm the outstanding rhythm with which, throughout her 30 years of artistic production in the United States, she has managed to conquer an important space within the North American art system. We refer not only to the art market level, considering that Scherezade García is represented by the prestigious Praxis Gallery, but also, at the institutional level, since important artistic institutions have exhibited her works and they are part of her collections. . Museums such as the Smithsonian American Art Museum, Art Museum of the Americas, Museo del Barrio and cultural centers from various states, art spaces from leading universities and top-notch international private collections have his works and have presented individual exhibitions that have been reviewed in the American press and praised by art critics.


Paula G. | Let's start with the most current, how was the rhythm of the end of 2019, and the beginning of 2020? If someone travels to the United States at this time, can they visit an exhibition where your works are?


Scheherazade G. | In 2019 and on the occasion of the publication of the academic book "Scherezade García: from this side of the Atlantic", which accompanies the exhibition "Visual Memory: ¡Home + ¡Place" at El Museo de Las Américas (AMA) In Washington, DC., I have been involved in an analysis that has led me to look back on my career, which is very interesting to me,
just like tiring. This exhibition, which is a Mid-Career Survey by Iliana Emilia and myself, is open to the public from September 27 to March 8 of this year 2020, in Washington, DC. You can see works selected by the curators Olga U. Herrera and Adriana Ospina, from the Museum of the Americas, showing our trajectories from the beginning of the 90's to the present.
At the same time, I presented my solo exhibition at the Praxis Gallery, in Chelsea (NYC) entitled "Stories of Wonder", between the months of September and November. I participated in two major exhibitions: “At Sea” at the Dorsky Gallery / Curatorial Programs (Sept 29, 2019-Dec 8, 2020) and “Past and Present: Art After The Young Lords” at The Losaida Cultural Center (NYC) June- Nov 2019. Also, you can visit in Miami, the exhibition “Kingdom of This World, Reimagined”, which is currently being presented at The Haitian Cultural Arts Alliance and which will travel to various museums in the United States.


Paula G. |  And dynamic your last term, following the same line, how would you rate the way in which you have inserted yourself into the North American artistic system?


Scheherazade G. | Looking back at the beginning, I think that many decisions and plays of destiny are so close to me that I do not take them into account, since Paula Gómez, Sara Hermann, Porfirio Herrera, Nidia Serra, Marianne de Tolentino, Josefina Báez, Benjamín Ortiz, Leonora Vega, Antonio Zaya, among many others that escape me. Really, one foot here and one foot there ... and in between.


Paula G. | Yes, a very encouraging panorama, however, a moment ago you spoke of obstacles. We could tell ourselves about "the other side of the coin" that you lived as an artist in those years.


Scheherazade G. | In the midst of a lot of production and walking as Serrat would say, I also had experiences where my work was excluded for political reasons, since I did not come from the Caribbean nationality of the moment,
to how women do not have important careers ... or, to be excluded from activities because they have a family. These experiences, although I do not forget them, strengthened me to continue with my work and always create inclusion platforms to other artists and for the generations that come after mine. It is important for me to share even when I need distance and solitude to create.


Paula G. | Your acceptance in North American cultural, museum and university institutions is notorious, not only participating, because they have acquired your works, but also as a lecturer and teacher. When did you discover your vocation towards teaching?


Scheherazade G. | After 2001, the events of Sept 11 drastically changed the world and my practice became more focused on arts institutions and teaching. The Museo del Barrio, under the leadership of Deborah Cullen, created a fund and acquired works by Dominican artists in New York. My relationship with said museum dates back to the nineties, but that initiative established a much stronger relationship. Exhibitions at The New Jersey Museum, various exhibitions in galleries, in universities, participation in art conferences around the United States, presence in various panels, inclusion of my work in the curriculum of several North American universities, such as Lehman College Art Gallery, Columbia University, NYU. The acquisition of my work by The Smithsonian Museum of American Art and El Museo de Las Américas. Likewise, countless people who also enriched my career and with their support defined the years of it from 2000 to the present.
Like many of my contemporaries, whose artistic practices are multidisciplinary, my career does not have a template and my attitude from the beginning is to be totally democratic in terms of my experience as a designer and as an educator. For me, everything comes in the same package, creating my own unique landscape.


I began to be invited to panels and discussions, my interest and curiosity to share and learn from other artists, listen to other points of view, were vital for my development as an educator. As I do not divide my teaching work and my artistic practice, every opportunity to teach, to develop curricula, first for "Studio-in-a-School" and then for Parsons become projects in which I deeply involve myself. I am very interested in the classrooms where it is discussed, experienced, built, deconstructed, where personal and collective analyzes can be made, where the classroom –in itself- is an experience.


Paula G. | In my opinion, the ideas and concepts that you address in your body of work related to a rereading of history, power, the politics of inclusion and colonialism, enrich contemporary visual thinking on topics that, far from being in the past, they have transcended time and are latent today. The migratory phenomenon and cultural syncretism added to the contemporary utopias of paradise and freedom constitute the backbone of your multidisciplinary universe. With your work, you expose the viewer to new stories and visions, to different and unsuspected narratives far removed from the official story. Is your work a reflection on the possibility of dialogue with history?


Scheherazade G. | I am fascinated with the experience of the Americas and the crossing of the Atlantic. My work alludes to and is intended to reveal the many ongoing cultural encounters that continually shape and reshape the way we see, perceive, and color our experience on this side of the Atlantic. My point of view focuses on the politics of inclusion. History plays a central role in my artistic practice of "decoding and deconstructing" visual narratives of power. I engage with history and historical ethnography to pay close attention to traditions, transformation of traditions, methods dominant socio-political agendas to visually present other voices that have been tried to silence. Through the deconstruction, and juxtaposition of symbols of America, the construction of a mythology of nationality and freedom embedded in slavery and oppression, I intend then to present the unexpected (but efficient) symbols of resistance through the mixture of races, and fierce optimism, untamed beauty ... even when faced with genocide. Race, the politics of color (formally and conceptually) is essential to me. The figure of cinnamon is a constant in my work since 1996. Mixing all the colors in a palette is an inclusive action, the result of this activity is the color cinnamon. The new race, represented by my ever-present cinnamon figure, establishes the creation of a new transplant aesthetic, the appropriation and transformation of traditions. Also, Catholic iconography with my mixed race warriors / angels is my way of colonizing the colonizers ... appropriating, transforming myself, creating new icons.


Paula G. | When in some of your works do you refer to the “liquid highway”? What exactly are you hinting at?


Scheherazade G. | The road, the Atlantic, this deep blue liquid road - obstacle that awakens my imagination. The blue sea represents the exit and the border. It maps stories about freedom, slavery and survival, carries our DNA and is an endless source of stories, continually evolving, reminding us of the fluidity of our identity, our collective memory. Endurance through beauty and joy.
The Americas transformed our world, created new values, a new race, redefined Christianity and geography. In my neo-baroque tradition, with its inclusion of spirit, I navigate between tragedy, beauty, carnival and divinity.


Paula G. | When analyzing your aesthetic repertoire we discover that your painting is drawing, that is, drawing is essential in your work, we can feel it as an omnipresent energy.


Scheherazade G. | There is a supremacy of drawing in my work, I always begin to interpret, to fable my world through drawing, and included my written notes as a drawing. My writings are also drawings, they are graphic representations
of my thinking. I never get married to any technique, from drawing, painting, installation, animation, sculpture ... I mix them up and "unmix" them in a medalaganary way. My drawings that are my skeleton, like painting works for me like muscles always allude to "movement" to "fluidity" and "energy",
which is the essence of my work. It is a constant movement in pursuit of a truth, which constantly escapes, since it is not absolute.


Paula G. | You approach artistic creation from a multidisciplinary language that transcends traditional manifestations to expand towards the photographic language and the moving image. How did this process take place in your work?


Scheherazade G. | In tune with my neo-baroque discourse on this side of the Atlantic, where sometimes it is so sunny that everything turns dark or totally white ... a symphony of extremes that allows us a thousand and one expressions. Taking all these elements into account, I used installation, sculpture, painting, photography and video as media at the mercy of a concept or idea.


In the same way I work with animation, video and my photographic pieces, where I created new scenarios. In animation, I look for my fascination with images that move and that in the same "frame" become different. In the photography with the scenarios, I seek to challenge "the truth" of the photographic image by means of a libretto "planned record", and I say "planned record", because all work in my opinion has to have "tension" (formal and conceptual) by then wish harmony or freedom ... and thus avoid repetition or worse ... A closed chapter.

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