• Odalís Pérez

HR Suriel / Íconos y fuerzas de la autopoiesis / Museo de arte Moderno, MAM | Icons and forces of au


http://www.hrsuriel.com/

Lo que arrastra como una poética de lo cotidiano la obra de HRSURIEL, está en su propio espacio íntimo alumbrado por gestos, formas, estancias, entidades que narran el ser y el no-ser del artista. ¿Cuándo surgió su mente, su intuición estética, su eje humano, su sentido de tiempo y de memoria? ¿En cuál estado surgió la distancia-lejanía-cercanía que lo ataca en aquel espacio diseñado por su intuición creadora y destructora a la vez? La estancia de lata alcanza un horizonte cuasi-mítico pero verdaderamente real. Se trata de un espacio-visión donde el artista HRSURIEL=hrsuriel, se ha convertido en una extensión, un universo de su propia mente. Las marcas visuales y poéticas de su ingeniería imaginaria están en aquel mundo reservado, penetrado, cifrado por un orden espectral que lo sitúa en el régimen de la autopoiesis, pero sobre todo de aquella complejidad que encontramos en sus “máquinas deseantes”, esto es, en sus cuerpos de creación y revelación que se conforman desde una cartografía esquizoide, poetizada y visualizada por formas, fórmulas, bordes y ejes de un imaginario que avanza en un movimiento donde los signos quieren, necesitan de una construcción que posibilita el sentido de la forma visual y poética asumida como creación sentiente, denegadora y afirmativa al mismo tiempo. En efecto, el camino, la invención sensible de este artista se dejan leer en su propia memoria escrita, iconográfica y fantasmática. La velocidad-tiempo de su espacio participa de una visión androide, esquizofigural y autopoiética asumida como cuerpo, fragmentación y marca de visibilidad. El elemento que surge como punto, borde, eje y gesto en el arte de HRSURIEL, habita algunas formas de lo real escapadas de su mundo-huella en el que también habitan aquellas criaturas, híbridos mentales, objetos proyectados de un núcleo esquizoide cada vez más estetizado, pero justificado en un tiempo intencional que aspira a la visión deseante de una ruptura en el orden del sentido ontológico, esto es, del sinsentido. El artista ensancha su horizonte de formas de lo visible asumidas en aquel universo constituido sobre la base y el ritmo de la transgresión. Pero es justamente allí donde nace la ruptura, el contraorden, el tacto que procrea el momento del poema visual y su significado que apoya su historia personal. HRSURIEL no es una sigla como podría parecer. Es un humano que nació en un día complejo, donde también nacieron sus demonios. De ahí el cauce de una biografía que no quiere ser conocida, mencionada ni exhibida como cuerpo intencional. Lo que mira, observa y crea correspondencias hipersígnicas, en su caso, es el fenómeno, el icono, el poema de una memoria transgresiva que busca y se busca, que dice y se dice como desesperación existencial. Los tonos, intensidades y timbres de su mundo visual tienen sus antecedentes en Higer, Léger, HunderWasser y en el imaginario apocalíptico de los neoprimitivos contemporáneos, de los postgestualistas situados en la escritura narrativa de George Miller y sus extensiones visuales, catastróficas y demoníacas. Sin embargo, el contexto de alusiones y delusiones que también conforma La estancia de lata y el “negative space” de HRSURIEL, es su propio camino artístico, advertido en una estética de la irrupción ontológica, pronunciada y perfilada mediante actitudes visibles en su recinto poético-visual construido a base de sueños, pulsiones y suplencias de lo real. La dialéctica fundada en la tensión cuerpo-sustitución, desbloquea un inconsciente visual fundado también, y, principalmente en la alteridad, en aquello que presentifica al yo y al otro como categorías deseantes. La poética del antiedipo surgente de aquella obra ya mítica o fundacional de la pareja Deleuze-Guattari, obra ya conónica titulada El antiedipo. Capitalismo y esquizofrenia, constituye un marco estético que impulsa las vertientes de una visión cuyo sentido es el espacio mismo del deseo y la contradicción. Lo que implica entonces que toda lectura visual de su producto imaginario extiende el sentido como camino, apocalipsis urbano, biocatástrofe , estética del desastre y forma responsiva del sujeto determinado por su sociedad. HRSURIEL, quien asumió la pintura, la escultura, el ensamblaje, la instalación y las llamadas arquitecturas del deseo, se opone a toda biografía que no esté ligada a un quehacer estético-visual. Lo visual se enuncia en su obra como extensión del auto-proyecto que, en algún momento, el filósofo Jean Paul Sartre abrazó en su obra El ser y la nada. Pero lo cierto es que la posible bio-graphia de nuestro artista, reclama de manera implícita y explicita su derecho a crear espacios de necesidad y suplencia que también encontramos en algunas poéticas de la rebelión postvanguardista. Todo lo cual dará lugar a ritmos propiciados por una iconografía modal y virtual que asegura su espacio tecnotrónico, biónico y tectónico observable en el libro titulado HRSURIEL: La estancia de lata (Edición limitada, Santo Domingo, 2015, vol. 1), donde también encontramos las muestras de un mundo poético-visual movilizado por las metáforas obsesivas del artista. Los mecanismos pictóricos construidos en base a una visión apocalíptica se hacen legibles en una arquitectónica de lo sensible pronunciada a través de una memoria que atrae puntos de celeridad y motivos comprendidos en una narrativa de lo incurable. La ontogénesis de este discurso visual impulsa todo un deseo que “habla” su mundo creado mediante íconos, índices y grafos propios de un nuevo diseño sensible apoyado en una estética perceptual y onírica. Este hecho que asegura una coherencia psicovisual un tanto compleja y contradictor(i)a, le sirve de base a una invención problematizante reconocida en un arte que activa superficies devastadoras y reproductoras de átomos ficcionales, donde el fundamento estético-artístico revelado hace legible su propio campo de invención y fuerza poiética. La “cosa” visional desarrollada como arte-deseo, desnuda en el caso de HRSURIEL el goce visual, en tanto la trama de lo visible autoriza en su obra una contra-representación de la pulsión tanática y la ruptura de un goce no ya privado, sino más bien abierto a la legibilidad de su creación visual. Si pensamos la temporalidad como texto visual y memoria artística a partir de esta obra-estancia, podríamos también percibir los principales gestos de esta obra como tensión-visión de un discurso visual no-suspendido y más bien proyectado hacia un espacio de correalidades irreales. El mundo interpretado como pesadilla y nudo inconsciente (pinturas, esculturas, objetos ficcionales, ensamblajes), evoca una nueva danza de la muerte y el sujeto fragmentado, a veces huidizo, vigilante de su propia condición y conversión. El universo fabricado, deseado y habitado por este artista dominicano se funda, como podemos ver, en una travesía de autodescubrimiento y necesidad que sutura el significante poético-visual, cuya línea de constancia permite estimar un ritmo iconográfico donde poesía y artes visuales crean sus relaciones, sus negaciones, investiciones, transformaciones e inclusiones re-conformadas por el ojo interno y externo del artista. Una estética de la inversión y la recomposición de marcos mentales, motivan en su movimiento lo lúdico y lo grotesco en tanto que modo de imaginar la “cosa” visual y visional del signo y la alteridad, pues el artista mismo se “habla” “se dice” en el poema-visión: “La función está servida al espectador y su poder de descifrarla, la curiosidad invade este momento de reflexión que inquieta el alma, De nuevo el ave de rapiña desenvuelve sus alas para alzar el vuelo, Una lágrima brota a través del espejo del corazón y se esconderá como un nuevo secreto”. (Op. cit. s. p.) Así las cosas, la intención cifrada de esta narrativa visual hace visible sus tiros, escudos e intensidades percepto-poéticas, de suerte que obras “deseantes” como Epifanía sobre un sueño con Bergoglio,Ironía, Querubín post-nuclear, De la guarda Redentor, Perdí la cabeza a los veintiocho, Fábula del unicornio índigo y Requiem del ungido dialogan en un contexto de creación atravesado por sueños grotescos, destructores, seductores y transformantes, asumidos por el artista en su posesión fantasmática en movimiento. Las máquinas observables en el núcleo visual de Consilio et animis y La bujía, dialogan en una estética de la alteridad que también se hace legible en piezas como: Cabeza de motor, El accidente, Dime lo que sabes 1 y 2, Tesla tanque, El vuelo, Mercius Serillen, Espesura negra, Generador de condiciones, Averiguando, Juegos mentales y otras que como las tituladas Oso, Veintiocho días, Misterioso, El pozo de la caldera y Durango, han logrado crear y fabricar un espacio de sueños y territorios memoriales de las nuevas devastaciones geoimperiales. No podemos olvidar en este muestrario iconográfico y significante la muñequería fantástica creada en tanto que sueño, relevancia y antimodelo en creaciones visuales tales como: Cuarto de muñecas, paramédico acelerado, Los terribles, Underdog, Corazón atómico, Autorretrato paranoico y Ejército de la vaina. El posicionamiento generacional de HRSURIEL en el inventario de muchos críticos de arte ha sido tímido, pues su obra parece negarse a conformar nóminas de artistas que son enlistados en catálogos, historias o publicaciones enciclopédicas de arte. Sin embargo, la línea postfigurativa y transgresiva de su obra permite entrar en una poética de lo visible percibida por sus núcleos de expresión instituidos en soportes e intersoportes técnicamente elaborados y presentados. Así pues, el mapa de objetos visuales, constructos corporales, mecanismos arquitectónicos, ensamblajes, recortes de espacios, nudos y tejidos teratológicos, murales, esculturas maquínicas, poemas-objetos y otras invenciones constituyen un opus artístico y construccional sorprendente. En nuestro espacio artístico actual, existen marcos creacionales que miran en esta dirección caosmótica, sintetizadora de razones para crear organismos sentientes, perceptores, sensoriales y activadores de universos reveladores de mundos individuales y transgresores. Este tipo de visión estético-sensible acerca al espectador a la obra, toda vez que la captura de dicha visualidad empalma con un orden recesivo de instrucción y productividad autentificado por sus gestos ontológicos y hasta postontológicos. Así pues, no podemos dejar de lado el poema visión surgente del poema figural y el poema visual que encontramos en el primer volumen de La estancia de lata, como cuerpo y presencia. El recipiente figural de obras tales como: Tren al sur, Ecce Homo, Platanera, El discurso, El colegio y Distancia, entre otros, conforman la obra que hasta ahora ha creado y fabricado HRSURIEL. La mitografía terrenal impulsada por un código de creación instruido por el imaginario figural del artista, repropone todo un marco esquizoficcional que prefigura, por demás, los ejes de una iconografía de la alteridad. La variada temática escogida como punto de partida propiciada también por aquellos á- tomos de sensibilidad que se perciben como fábula y fenómeno de la otredad, vertiente y pensamiento, sutura, reconocimiento icónico-verbal y tempo que propaga el cauce de la iconicidad fantástica e indicial. En efecto, la maquinaria visual y topográfica creada por este artista dominicano se distingue por sus niveles de tratamiento de la materia artística y el trabajo técnico asumido en una perspectiva estética, donde el neogrotesco se expresa en la línea de una concepción del arte abierta a los estados sensibles y perceptivos, incorporados a la creación de obras tematizadas por detalles, desprendimientos, contextos ceremoniales y fuerzas composicionales dinámicas. La base integradora de los núcleos visionales, así como los tiempos indicadores de la trayectoria de creación, posibilitan el acto que implica reversión y espesor del significante pictórico, escultórico, arquitectónico y proyectual, toda vez que las estructuras de cohesión temática y formal facilita en proceso de comunicación visual motivado por el acercamiento entre artista y espectador. Observando atentamente los gestos artísticos de HRSURIEL, encontramos los acuerdos y desacuerdos de una imagen de mundo espléndida, tumultuosa, deformante y sobre todo anclada en el grotesco transmoderno desde una conjunción “ruidosa” de la forma artística, el plasma que conduce a la “cosa” visual contextualizada como objeto en espacio y sentido. Al entrar el objeto visual al espacio sensible del espectador, la extrañeza de la forma se percibe como inscripción artística y sobre todo en un contraorden absorbente como espacio de la subjetividad. Aparecen las variantes imaginarias de signos pertenecientes a mundos extravagantes, situados entre el poema y la materia onírica definida en un fantástico pictórico, escultórico y postfigural que ejerce influencia como teatro de especies virulentas. Ideologemas visuales, ceremonia de los signos híbridos, trenes, teléfonos, carruajes desbordantes, máquinas numeradas, motores deformados, cabezas humanas, aviones, rostros automovilísticos, personajes desconocidos, cabezas con sombreros, rostro-tanques, aviones suspendidos, perros y soldados persecutores, maniquíes con chaquetas, estrellas militares, bocas de cañones, carros oxidados, esqueletos metálicos, soldados de un ejército sin nombre, patrulleros con armas desconocidas, cadáveres sonrientes, presiones alejadas y paisajes urbanos derribados constituyen las fases de una humanidad en crisis, dispersión y guerra virológica. Lo que a ratos percibe el espectador en esta museografía de formas embriológicas y atómicas es una historia donde el acto destructivo crea la ficción de un fantástico metalizado, cristalizado, numerado en un territorio volátil, percibido como espacio y ente pavoroso, concebido como velocidad, gesto, virtualidad y gráfica incidente en una patografía urbana estetizada como relato fantasmal y concurrente en un mundo que da a conocer sus elementos catastróficos incidentes en una travesía donde el caos predomina como forma delirante, apocalíptica y dispersa. HRSURIEL ha creado su propia enciclopedia visual donde toda una objetología y una signografía fantasmal habitan un museo imaginario donde, como se puede ver, cada entidad iconográfica adquiere su valor como forma-mercancía, cuerpo-autonomía y toda una embriología postdadaísta cifrada por gestos, números, pseudocuerpos, protomáquinas, tiendas de animales, accidentes provocados que constituyen todo un archivo imaginario digno de un locus fisio-topo-geo- poético, motivado por secretos seres que producen atentados reales, visibles e invisibles, legitimados por una ficción visual y poética concurrente. El espejo, el promontorio, la huella, el ícono y el objeto se abren a esta visión plasmática advertida por el ojo.

http://www.hrsuriel.com/

What drags like a poetic of the daily the work of HRSURIEL, is in its own intimate space illuminated by gestures, forms, estancias, entities that narrate the being and non-being of the artist. When did your mind, your aesthetic intuition, your human axis, your sense of time and memory arise? In what state did the distance-distance-closeness that attacked him in that space designed by his creative and destructive intuition at the same time? The tin stay reaches a quasi-mythical but truly real horizon. It is a space-vision where the artist HRSURIEL = hrsuriel, has become an extension, a universe of his own mind. The visual and poetic marks of his imaginary engineering are in that reserved world, penetrated, codified by a spectral order that places him in the regime of autopoiesis, but above all of that complexity that we find in his "desiring machines," that is, In their bodies of creation and revelation that are shaped from a schizoid cartography, poetized and visualized by forms, formulas, borders and axes of an imaginary that advances in a movement where the signs want, need a construction that makes possible the sense of form Visual and poetic assumed as sentient, denying and affirmative creation at the same time. In fact, the path, the sensitive invention of this artist is allowed to read in his own written, iconographic and fantasmatic memory. The speed-time of its space participates of an android vision, schizofigural and autopoietic assumed like body, fragmentation and mark of visibility. The element that emerges as a point, edge, axis and gesture in the art of HRSURIEL, inhabits some forms of the real escaping from its world-footprint in which also inhabit those creatures, mental hybrids, projected objects of a schizoid nucleus more and more Aestheticized, but justified in an intentional time that aspires to the desiring vision of a rupture in the order of the ontological meaning, that is, the nonsense. The artist broadens his horizon of forms of the visible assumed in that universe constituted on the base and the rhythm of the transgression. But it is precisely here that the rupture, the counter-order, the touch that procreates the moment of the visual poem and its meaning that supports its personal history is born. HRSURIEL is not an acronym as it might seem. He is a human who was born on a complex day, where his demons were born. Hence the channel of a biography that does not want to be known, mentioned or displayed as an intentional body. What he looks at, observes and creates hypersignal correspondences, in his case, is the phenomenon, the icon, the poem of a transgressive memory that seeks and seeks, that says and is said as existential despair. The tones, intensities and timbres of his visual world have their antecedents in Higer, Léger, HunderWasser and in the apocalyptic imaginary of the contemporary neoprimitives, of the postgestualistas located in the narrative writing of George Miller and its visual extensions, catastrophic and demonic. However, the context of allusions and delusions that also conforms The stay of tin and the "negative space" of HRSURIEL, is its own artistic path, noticed in an aesthetic of the ontological irruption, pronounced and shaped by visible attitudes in its poetic enclosure -visual built on dreams, drives and substitutions of the real. The dialectic founded on the body-substitution tension unlocks a visual unconscious founded also, and mainly on