• TOM C. AVENDAÑO

La bienal de São Paulo busca compensar a los ‘olvidados’ del arte latino | The biennial of São Paulo


La muestra artística más importante de América Latina celebra una edición sin temática como acto de reivindicación

La bienal del São Paulo busca compensar a los ‘olvidados’ del arte latino. En 1987, unos chatarreros entraron en un hospital abandonado de Goiania, al nordeste de Brasil, y robaron algo con pinta de tener valor: una cápsula que resultó estar llena de material radiactivo y que ellos abrieron y pasearon por toda la ciudad, entonces con 1,3 millones de habitantes. En cuanto se supo, 130.000 personas se agolparon en Urgencias. De ellos, 250 tenían residuos nucleares en la piel. Muertes hubo cuatro: la mujer, la sobrina, y dos empleados de uno de los ladrones (el cual fallecería siete años después del alcoholismo al que le condujo la depresión consiguiente a las muertes). Y artistas que retrataron aquel lamentable drama hubo uno: Siron Franco, que realizó una serie sobre aquello, Rua 57, y que, según se ha anunciado hoy, será uno de los platos fuertes de la Bienal de Sao Paulo, la muestra de arte más importante de América Latina.

“Es el Gernika brasieño, guardando todas las distancias”, explica por teléfono el comisario de esta edición, el español Gabriel Pérez-Barreiro. “El incidente de Goiana es muy importante en la historia de Brasil y en la trayectoria de Siron como artista, y hablando con personas un poco más jóvenes que yo, muchos artistas no lo conocían. Tenía sentido recuperarlo”.

Pérez-Barreiro ha anunciado hoy sus planes para la Bienal de este años, en la que papel del comisario está deliberadamente reducido en comparación con las ediciones anteriores. Lo que depende de él intenta recuperar arte latino que en su opinión ha caído en un olvido inmerecido. “Podría traer a grandes estrellas del circuito internacional pero hay que pensar qué aporta la Bienal al mundo. No hago ningún favor a nadie si traigo a un americano famoso, por muy fan que sea de ellos”. Así, el otro plato fuerte que se ha anunciado hoy es un homenaje a tres latinos fallecidos: el guatemalteco Aníbal López, el paraguayo Feliciano Centurión y la brasileña Lucía Nogueira.

“Son tres artistas que murieron muy jóvenes pero fueron importantes en los noventa: son historia reciente del arte contemporáneo, que suele ser su punto ciego. O conocemos las obras más distantes o las cercanas”, prosigue Pérez-Barreiro. “Aníbal y Feliciano tenían su obra en condiciones muy precarias porque venían de unos países sin tradición museísticos. Lucia Nogueira es muy importante en el extranjero pero en Brasil nunca han visto sus obras. Saben que existe pero no han tenido una buena representación de su obra”.

El papel de Pérez-Barreiro en esta bienal llega prácticamente hasta aquí, lo que es inédito en una muestra donde el comisario solía ser todopoderoso. La fórmula de la Bienal en las últimas décadas había sido una gran exposición de obras reunidas por un comisario que obedecía una temática. En esta edición la temática es que no hay temática y en lugar de una exposición, habrá siete muestras colectivas organizadas no solo por él, sino por siete artistas. “En los últimos 20 años ha habido una fosilización en el mundo del arte en general”, explica al teléfono Pérez Barreiro. “Todos los eventos tenían que tener un tema y los contenidos lo tenían que ilustrar. Era más importante el planteamiento que las obras. Me parece una experiencia agotadora, viendo lo mismo, escuchando lo mismo. Yo quería preguntarme si no habrá otra forma de organizar esto”.

Temática sí hay, en realidad: Afinidades Afectivas, que es una mezcla de Las afinidades electivas, la novela de Goethe, con la tesis doctoral del crítico brasileño Mário Pedrosa, De la naturaleza afectiva de la forma en la obra de arte. Pero solo hace referencia a la relación de los artistas y el público con cada obra individual Con ella, reunió a siete artistas respetando las proporciones numéricas: un tercio latino, un tercio brasileño y un tercio internacional. Es decir: el español Antonio Ballester Moreno, el uruguayo Alejandro Cesáreo, la argentina Claudia Fontes, la sueca Mamma Andersson, los brasileños Sofia Borges y Waltercio Caldas y la nigeriana-estadounidense Wura-Natasha Ogunji. “La única directriz que les hemos dado es trabajen con total libertad”, insiste Perez-Barreiro. “Si eligen todo artistas australianos me parecerá bien”.

Por eso este año el tradicional anuncio de artistas que participan en la Bienal se hará escalonadamente. Solo se conoce la selección del comisario: un argentino, Alejandro Corujeira, y siete brasileños: Bruno Moreschi, Denise Milán, Luiza Crosman, María Laet, Nelson Felix, Tamar Guimarães, Vania Mignone. Todos latinos. "Hay 400 bienales en el mundo y esta es la segunda. Tenemos que tener muy claro qué le aportamos al mundo".

The biennial of São Paulo seeks to compensate the 'forgotten' of Latin art TOM C. AVENDAÑO

The most important artistic exhibition in Latin America celebrates an issue without theme as an act of vindicationThe biennial of São Paulo seeks to compensate the 'forgotten' of Latin artIn 1987, some scrap dealers entered an abandoned hospital in Goiania, in the northeast of Brazil, and stole something with the appearance of having value: a capsule that turned out to be full of radioactive material and that they opened and walked around the city, then with 1 , 3 million inhabitants. As soon as it became known, 130,000 people crowded in the Emergency Room. Of these, 250 had nuclear waste in the skin. There were four deaths: the wife, the niece, and two employees of one of the thieves (who would die seven years after the alcoholism that led to the depression resulting in the deaths). And artists who portrayed that unfortunate drama were one: Siron Franco, who made a series about that, Rua 57, and which, according to what has been announced today, will be one of the highlights of the Bienal de Sao Paulo, the most important in Latin America."It is the brasilian Gernika, keeping all the distances," the commissioner of this edition, Spanish Gabriel Pérez-Barreiro, explains by telephone. "The incident in Goiana is very important in the history of Brazil and in the trajectory of Siron as an artist, and speaking with people a little younger than me, many artists did not know him. It made sense to get it back. "Pérez-Barreiro today announced his plans for the Biennial this year, in which the role of the curator is deliberately reduced compared to previous editions. What depends on him tries to recover Latin art that in his opinion has fallen into an undeserved oblivion. "It could bring great stars of the international circuit but you have to think about what the Biennial brings to the world. I do not do anyone any favors if I bring a famous American, no matter how big a fan he is. " Thus, the other main attraction that has been announced today is a tribute to three deceased Latinos: the Guatemalan Aníbal López, the Paraguayan Feliciano Centurión and the Brazilian Lucía Nogueira."They are three artists who died very young but were important in the nineties: they are recent history of contemporary art, which is usually their blind spot. Or we know the most distant or nearby works, "Pérez-Barreiro continues. "Aníbal and Feliciano had their work in very precarious conditions because they came from countries without a museum tradition. Lucia Nogueira is very important abroad but in Brazil they have never seen her works. They know that it exists but they have not had a good representation of their work ".The role of Pérez-Barreiro in this biennial reaches almost here, which is unprecedented in a show where the commissioner used to be almighty.