EL PRETEXTO LLAMADO CUERPO / Alianza Francesa
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Actualizado: hace 4 días
Inés Tolentino / Judith Mora / Lucía Méndez
Curaduría: Alescar Ortiz
Alianza Francesa de Santo Domingo
20 de Enero, 2026 / 7:00 oo pm / Santo Domingo, R.D.
En el marco de la estética pictórica contemporánea, el discurso en torno a la figura humana deja de ser un objeto de contemplación y se transforma en un territorio de acción y significado: “El cuerpo como propósito: memoria, psique y materia”.

Técnica mixta ( bordado, hilo, flores artificiales, ex-votos, lápiz sobre papel)
41.5 x 29 pulgadas / 2025
En esta muestra, el cuerpo se presenta como un enlace crítico entre el artista y su contexto. Es una invitación para transitar por una narrativa donde la carne, la piel y la forma se resignifican ante la reconstrucción histórica, la catarsis emocional y el retorno a la raíz.
A través de las obras de Inés Tolentino, Judith Mora y Lucía Méndez, se reconoce, por ejemplo, la relación con las conclusiones de Antonio Damasio: entender que la mente no es una entidad aislada, sino un proceso que emerge de la biología. No pensamos a pesar del cuerpo, sino a través de él. En ese punto es donde lo corpóreo deja de ser envoltorio y se concibe como un proceso vivo, de resistencia y creación.
El ejercicio contemplativo, en este conjunto de “pretextos”, permite enlistar o registrar una serie de “mapas de estados corporales”, que oscilan entre la evocación íntima y el grito político. Es el arte estableciendo un lenguaje y una relación estética que surge de reflexiones individuales, pero resuena en lo colectivo y dialoga con lo cotidiano.
Inés Tolentino
“Mi infancia son recuerdos de un patio y un huerto claro donde madura el limonero” Antonio Machado
El cuerpo se pone a disposición de la memoria, no como una entidad biológica, sino como un "recipiente-archivo" que custodia fragmentos de identidad, relaciones sugerentes y herencia. Figuras intervienen como frascos que integran el mapa, el vestido y el objeto cotidiano, sugiriendo que nuestra morfología es, ante todo, una construcción cultural y temporal. Aquí, el propósito es el rescate: el cuerpo actúa para que el olvido no se consuma, convirtiéndose en soporte o terreno fértil para la permanencia simbólica.
Allí es donde el testimonio funciona como un receptáculo de historias personales y colectivas, que reclaman la estructura de su propia imagen hasta configurar la "anatomía del recuerdo".

Judith Mora
"No todas las cosas, cuando se rompen, hacen ruido. Hay algunas cosas que colapsan por completo en el silencio más absoluto."
Mercedes Reyes Prada
Las rupturas más grandes ocurren en la quietud de la mente, invisibles para el mundo exterior. Monólogos internos y marcadores somáticos procesan quiebres internos y estados emocionales profundos antes de que el cuerpo siquiera pueda expresarlos con palabras.
Bajo esas tensiones, no es un cuerpo para ser visto, la piel y la forma están a disposición de la emoción pura; el cuerpo se deforma o se acentúa para mostrar estados de ansiedad, soledad o búsqueda espiritual, generando una fuerza centrígufa que se estira en busca de su libertad.

Lucía Méndez Rivas
40 x 40 pulgs.
Mixta s/tela (Acrílica, carboncillo, pastel graso).
Lucía Méndez
"No soy una sola persona, soy muchas personas; no sé quién soy, ni cómo separar mi vida de las vuestras."
Virginia Woolf
Como un instrumento con voluntad, el cuerpo está vinculado a las emociones y sentimientos. Son estos últimos lo que gritan sentido de pertenencia, un propósito colectivo o ancestral que se disuelve en la naturaleza o en "los otros" para encontrar su sentido.
Materia y mente encarnada obligan a reconocer la presencia física, un cuerpo-naturaleza que está a la orden de los ciclos de vida, muerte y regeneración. Lo existencial como esa "interfaz" que mantiene, de manera indisoluble, la intención de volver a la raíz.
Alescar Ortiz
Curador
THE PRETEXT CALLED BODY
En el marco de la estética pictórica contemporánea, el discurso en torno a la figura humana deja de ser un objeto de contemplación y se transforma en un territorio de acción y significado: “El cuerpo como propósito: memoria, psique y materia”.
En esta muestra, el cuerpo se presenta como un enlace crítico entre el artista y su contexto. Es una invitación para transitar por una narrativa donde la carne, la piel y la forma se resignifican ante la reconstrucción histórica, la catarsis emocional y el retorno a la raíz.
A través de las obras de Inés Tolentino, Judith Mora y Lucía Méndez, se reconoce, por ejemplo, la relación con las conclusiones de Antonio Damasio: entender que la mente no es una entidad aislada, sino un proceso que emerge de la biología. No pensamos a pesar del cuerpo, sino a través de él. En ese punto es donde lo corpóreo deja de ser envoltorio y se concibe como un proceso vivo, de resistencia y creación.
El ejercicio contemplativo, en este conjunto de “pretextos”, permite enlistar o registrar una serie de “mapas de estados corporales”, que oscilan entre la evocación íntima y el grito político. Es el arte estableciendo un lenguaje y una relación estética que surge de reflexiones individuales, pero resuena en lo colectivo y dialoga con lo cotidiano.
Inés Tolentino
“Mi infancia son recuerdos de un patio y un huerto claro donde madura el limonero” / Antonio Machado
El cuerpo se pone a disposición de la memoria, no como una entidad biológica, sino como un "recipiente-archivo" que custodia fragmentos de identidad, relaciones sugerentes y herencia. Figuras intervienen como frascos que integran el mapa, el vestido y el objeto cotidiano, sugiriendo que nuestra morfología es, ante todo, una construcción cultural y temporal. Aquí, el propósito es el rescate: el cuerpo actúa para que el olvido no se consuma, convirtiéndose en soporte o terreno fértil para la permanencia simbólica.
Allí es donde el testimonio funciona como un receptáculo de historias personales y colectivas, que reclaman la estructura de su propia imagen hasta configurar la "anatomía del recuerdo".
Judith Mora
"No todas las cosas, cuando se rompen, hacen ruido. Hay algunas cosas que colapsan por completo en el silencio más absoluto." Mercedes Reyes Prada
Las rupturas más grandes ocurren en la quietud de la mente, invisibles para el mundo exterior. Monólogos internos y marcadores somáticos procesan quiebres internos y estados emocionales profundos antes de que el cuerpo siquiera pueda expresarlos con palabras.
Bajo esas tensiones, no es un cuerpo para ser visto, la piel y la forma están a disposición de la emoción pura; el cuerpo se deforma o se acentúa para mostrar estados de ansiedad, soledad o búsqueda espiritual, generando una fuerza centrígufa que se estira en busca de su libertad.
Lucía Méndez
"No soy una sola persona, soy muchas personas; no sé quién soy, ni cómo separar mi vida de las vuestras." Virginia Woolf
Como un instrumento con voluntad, el cuerpo está vinculado a las emociones y sentimientos. Son estos últimos lo que gritan sentido de pertenencia, un propósito colectivo o ancestral que se disuelve en la naturaleza o en "los otros" para encontrar su sentido.
Materia y mente encarnada obligan a reconocer la presencia física, un cuerpo-naturaleza que está a la orden de los ciclos de vida, muerte y regeneración. Lo existencial como esa "interfaz" que mantiene, de manera indisoluble, la intención de volver a la raíz.
Alescar Ortiz
Curador
3.642
Within the framework of contemporary pictorial aesthetics, the discourse surrounding the human figure ceases to be an object of contemplation and transforms into a territory of action and meaning: “The body as purpose: memory, psyche, and matter.”
In this exhibition, the body is presented as a critical link between the artist and their context. It is an invitation to explore a narrative where flesh, skin, and form are reinterpreted in the face of historical reconstruction, emotional catharsis, and a return to one's roots.
Through the works of Inés Tolentino, Judith Mora, and Lucía Méndez, one recognizes, for example, the connection to the conclusions of Antonio Damasio: understanding that the mind is not an isolated entity, but a process that emerges from biology. We do not think despite the body, but through it. At this point, the corporeal ceases to be a mere shell and is conceived as a living process of resistance and creation.
The contemplative exercise, within this set of “pretexts,” allows us to list or record a series of “maps of bodily states,” oscillating between intimate evocation and political outcry. It is art establishing a language and an aesthetic relationship that arises from individual reflections but resonates collectively and engages in dialogue with the everyday.
Inés Tolentino
“My childhood is memories of a patio and a bright orchard where the lemon tree ripens” / Antonio Machado
The body is placed at the service of memory, not as a biological entity, but as a “repository-archive” that safeguards fragments of identity, suggestive relationships, and heritage. Figures intervene like jars that integrate the map, the garment, and the everyday object, suggesting that our morphology is, above all, a cultural and temporal construct. Here, the purpose is rescue: the body acts so that oblivion is not consummated, becoming a support or fertile ground for symbolic permanence.
This is where testimony functions as a receptacle for personal and collective stories, which reclaim the structure of their own image until they configure the "anatomy of memory."
Judith Mora
"Not everything, when it breaks, makes a sound. There are some things that collapse completely in absolute silence." Mercedes Reyes Prada
The greatest ruptures occur in the stillness of the mind, invisible to the outside world. Internal monologues and somatic markers process internal breakdowns and deep emotional states before the body can even express them with words.
Under these tensions, it is not a body to be seen; skin and form are at the disposal of pure emotion. The body deforms or accentuates itself to show states of anxiety, loneliness, or spiritual seeking, generating a centrifugal force that stretches in search of its freedom.
Lucía Méndez
"I am not a single person, I am many people; I don't know who I am, nor how to separate my life from yours." Virginia Woolf
Like an instrument with a will, the body is linked to emotions and feelings. It is these latter feelings that cry out for a sense of belonging, a collective or ancestral purpose that dissolves into nature or into "others" to find its meaning.
Matter and embodied mind compel us to recognize physical presence, a body-nature that is subject to the cycles of life, death, and regeneration. Existentiality as that "interface" that inextricably maintains the intention to return to the root.
Alescar Ortiz
Curator











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