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Museo D'Orsay: El modelo negro de Géricault a Matisse.


Jean-Léon Gérôme Etude d'après un modèle féminin pour "A vendre, esclaves au Caire" © Photo courtoisie Galerie Jean-François Heim - Bâle

Jean-Léon GérômeEtude d'après un modèle féminin pour "A vendre, esclaves au Caire"© Photo courtoisie Galerie Jean-François Heim - Bâle

Fuente: Museo D'Orsay / Francia / 2019

Adoptando un enfoque multidisciplinario, a medio camino entre la historia del arte y la historia de las ideas, esta exposición analiza las problemáticas estéticas, políticas, sociales y raciales, y el imaginario revelado por la representación de figuras negras en las artes visuales, desde la abolición de la esclavitud en Francia (1794) hasta nuestros días. Al margen de su panorama global, la exposición se detiene especialmente en tres períodos clave: la era de la abolición (1794-1848), el periodo de la Nueva pintura hasta el descubrimiento por parte de Matisse del Renacimiento de Harlem y los comienzos de la vanguardia del siglo XX y las generaciones sucesivas de artistas de posguerra y contemporáneos.La exposición se concentra especialmente en la cuestión del modelo, y por ende, en el diálogo entre el artista que pinta, esculpe, graba o fotografía, y el modelo que posa. Se concentra especialmente en la evolución de la representación de sujetos negros en obras mayores de Théodore Géricault, Charles Cordier, Jean-Baptiste Carpeaux, Edouard Manet, Paul Cézanne y Henri Matisse, y de los fotógrafos Nadar y Carjat.

De la Revolución Francesa a la abolición de la esclavitud en 1848, de la rebelión de los esclavos en Santo Domingo en 1791, hasta que aparece la negritud en la década de 1930, este casi siglo y medio es el testigo privilegiado de las tensiones, luchas y debates que ocasiona el nacimiento de la modernidad democrática, y del que se ha cargado y nutrido el mundo de las imágenes. Lentamente, ve afirmarse, a pesar de todo tipo de reticencias y obstáculos, una iconografía, e incluso una identidad negra. Transmitida por tres momentos relevantes – la época de la abolición de la esclavitud (1794-1848), la época de la Nueva pintura (Manet, Bazille, Degas, Cézanne) y la época de las primeras vanguardias del siglo XX – esta exposición ofrece una nueva mirada sobre un tema durante demasiado tiempo desatendido: la importante contribución de personas y de personalidades negras en la historia de las artes.

Edouard ManetJeanne Duval© Museum of Fine Arts Budapest, 2018, photo by Csanád Szesztay

La elección de un título al singular, a pesar de la diversidad de las representaciones, intenta subrayar los diferentes significados del término "modelo", que puede entenderse tanto como "modelo de artista" y como figura ejemplar. Mujeres y hombres llamados de color, son muchos en haber cruzado la trayectoria de los artistas y estrechar relaciones con ellos. ¿Quiénes son, estos grandes olvidados del relato de la modernidad? Son cuantas personas a las que hemos intentado devolver un nombre, una historia y una visibilidad. Desde el estereotipo hasta el individuo, del desconocimiento al reconocimiento, esta exposición intenta abarcar este largo proceso, e intenta poner a la luz uno de los mayores tabúes de la historia del arte, revelando de nuevo esta disciplina como espejo de las ideas y de las sensibilidades, y afirmando de este modo los profundos vínculos de continuidad que unen el siglo XIX con el siglo XX, hasta nuestra.

Marie Guillemine Benoist Retrato de Madeleine © RMN-Grand Palais (Musée du Louvre) / Gérard Blot

Marie Guillemine BenoistRetrato de Madeleine© RMN-Grand Palais (Musée du Louvre) / Gérard Blot

Nuevas miradas

Más de cincuenta años separan la primera abolición de la esclavitud, en las colonias francesas, de la segunda, proclamada en abril de 1848 por la Segunda República incipiente. El 4 de febrero de 1794, un primer decreto de abolición, doblemente revolucionario, otorga a los emancipados sin distinción de color la plena ciudadanía francesa. Para la Francia del Año II, se trata de hacer constar la rebelión victoriosa de los esclavos de la isla de Santo Domingo en 1791, dirigidos por Toussaint Louverture, y que la isla, amenazada por las flotas extranjeras, se sume a la República. Sin embargo, a partir de 1802, Napoleón I restablece la esclavitud. Pero las tropas que envía a Santo Domingo se enfrentan a una tenaz resistencia: el 1 de enero de 1804, la isla independiente se convierte en la República de Haití, "primera nación negra" dirá Aimé Césaire. El punto de ruptura que constituye la Revolución Francesa permite la emergencia de retratos de individuos emancipados, entre ellos los famosos Jean-Baptiste Belley por Anne-Louis Girodet y Madeleine por Marie-Guillemine Benoist. Aunque estas obras ocupe el espacio artístico creado por la revolución política y social contemporánea, brindan sin embargo el testimonio de ambigüedades propias de su época: como el folleto del Salón de 1800 que acompaña el Retrato de Madeleine que no desvela ni el estado doméstico, ni el nombre del modelo, ni claramente las intenciones del artista, que todavía son fuente de debate en la actualidad.

Théodore GéricaultEstudio de hombre, a partir del modelo Joseph© Photo Courtesy The J. Paul Getty Museum, Los Angeles

Géricault y la presencia negra

Théodore Géricault (1791-1824) es adolescente cuando Napoleón I, que quiere reconstruir un poderoso imperio francés en las Américas, hace restablecer la esclavitud en el Caribe. La legislación particularmente restrictiva que acompaña este restablecimiento (prohibición de matrimonios interraciales, prohibición de acceso a la Francia continental para los negros de las colonias…) explica el resurgimiento del movimiento abolicionista, al que participa Géricault. Éste último pone su fogosidad romántica al servicio de esta causa, multiplicando las representaciones enérgicas y afligidas de los negros. Su correspondencia no dice nada de las mujeres y de los hombres de color que hace posar, pero sabemos que recurrió al famoso modelo Joseph, originario de Haití, también representado por Théodore Chassériau. Para su obra icónica, La balsa de la Medusa, Joseph encarna el marinero de torso desnudo, que mueve, en lo alto del tonel, el pañuelo de la última esperanza colectiva. El cuadro, que relata la funesta expedición colonial de la fragata La Méduse durante el verano de 1816, a lo largo de las costas de la actual Mauritania, tuvo varias etapas. Aunque el primer boceto sorprende por la ausencia de cualquier negro, la composición final cuenta con tres, ya sea dos más de lo que la historia nos relató. Al multiplicar las figuras negras en su cuadro, Géricault resume su lucha en pos de la fraternidad, y dota la causa abolicionista de un símbolo decisivo.

Jean-Baptiste Carpeaux¿Por qué nacer esclavo?© Musée des Beaux-Arts de la Ville de Reims / C.Devleeschauwer

Jean-Baptiste Carpeaux¿Por qué nacer esclavo?© Musée des Beaux-Arts de la Ville de Reims / C.Devleeschauwer

El arte contra la esclavitud

El 29 de marzo de 1815, Napoleón I suprime el comercio negrero, decisión que será confirmada por Luis XVIII, años después. A pesar de la creciente presión de los abolicionistas, el sistema esclavista, él, perdura. Los gobiernos sucesivos de la Restauración y de la Monarquía de Julio se contentan con reformarlo. En cuanto a los pintores, el tono se endurece. El comercio de los negros de François-Auguste Biard hace sensación en el Salón de 1835. Otros se atreven a denunciar lo que sufren las víctimas de un sistema inhumano. Como es el caso de Marcel Verdier, alumno de Ingres, que, en 1843, se ve rechazar en el Salón su Castigo de los cuatro piquetes. Cabe esperar el 27 de abril de 1848 para que la Segunda República incipiente pronuncie la abolición de la esclavitud en las colonias francesas. Biard fue encargado de celebrar esta medida simbólica: Negros y blancos están reunidos en un cuadro en el que la alegría de los emancipados, las cadenas rotas y la bandera tricolor, celebran con énfasis la unidad fraternal del nuevo orden republicano. El inmenso lienzo de Biard hace referencia a las tesis antiesclavistas de Victor Schoelcher. También a partir del Salón de 1848 el escultor Charles Cordier realiza un inventario de la familia humana en su unidad y su singular diversidad.

Fuente externa: Musée d'Orsay 62, rue de Lille / 75343 Paris Cedex 07 / Francia

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